miércoles, 27 de febrero de 2013

La Celebración

Ese sábado era el día que se celebraba, en el Colegio Nacional Buenos Aires, las Bodas de Oro de ex alumnos. Esa celebración tenía una particular característica: era la primera promoción que incorporó, en 1959, mujeres a la institución.
Fueron llegando al lugar uno a uno y, a medida que lo hacían, trataban de reconocerse en aquellos rostros erosionados por el tiempo.
La celebración comenzaba con las palabras del rector y luego iban llamando al estrado a cada uno de los agasajados para entregarles una medalla recordatoria y para que compartieran su experiencia de vida. Orgullosos de sus trayectorias laborales iban subiendo y hablando.
Alejandro, de sesenta y ocho años, un reconocido abogado criminalista, contó su participación en los casos más recordados de la historia del crimen argentino.
Alfredo, también de sesenta y ocho años, era un médico endocrinólogo dedicado a la investigación.
Roberto, economista, fue senador nacional, ya retirado de la vida política, estaba avocado completamente a su consultora.
Miguel, era corporativo, habló hasta el cansancio de sus posesiones, de los viajes, de su empresa en la que trabajaba.
Antonia, había sido jueza federal.
Carmen llegó a tener el título de Rectora en el Colegio donde habían estudiado.
Y así fue transcurriendo la noche, al costado de una mesa, se encontraba, mirando a sus ex compañeros, María, que siempre fue muy callada, el mejor promedio, de familia tradicional y conservadora, sus padres y profesores habían puesto muchas expectativas en ella. Cuando la llamaron para recibir su medalla y para que compartiera su experiencia de vida, comenzó diciendo:
Bueno, yo puedo contarles, como todos han hecho, un montón de cosas, pero lo primero que voy a decirles es que soy felíz con la vida que he llevado, curiosamente no se lo he escuchado mencionar a ninguno de mis ex compañeros. He hecho lo imposible para que tuviese sentido mi paso por este mundo, que ha sido intensamente gratificante. He llegado hasta acá, con sesenta y ocho años, con la certeza de haber vivido y de haber sido consciente de ello. Tengo un cuerpo que alberga las heridas de las adversidades por las que atravesé y dolorido por la vejez, pero feliz, porque mi cuerpo desgastado me dice que lo he usado. Alguna arruga por acá y otra por allá porque dormí bajo miles de cielos soleados.
Ahora, si ustedes quieren saber a que me he dedicado laboralmente y cuales fueron mis logros, les diré entonces que he dedicado mi vida a una empresa familiar fundada hace cincuenta años con un socio. Mi compañero de travesía fue siempre el capitalista mayoritario, en cambio yo he administrado las finanzas, al principio escasas porque contábamos con pocos recursos, pero con esfuerzo y dedicación logramos incrementar el patrimonio. Aumenté la plantilla interna de la empresa en un ciento cincuenta por ciento, me ocupé de la capacitación del personal que se incorporaba, a lo largo de veinticinco años, organicé el traslado de la sede central dos veces, a lugares más grandes, estuve a cargo de la reingeniería de la empresa cuando debíamos ajustarnos, logrando de esa manera, mejoras en los costos considerablemente.
A medida que María contaba, se iba produciendo un silencio profundo, logró captar la atención de todos los presentes que no se dispersaba, lo que ella decía era muy interesante para los profesionales corporativos que habían dado una charla acerca de sus ricas vidas empobrecidas por la avaricia del poder.
También, continuó hablando María, me he desempeñado en el área de la salud, protegiendo y cuidando a los integrantes de mi empresa, velando por su pronta recuperación. Acompañé todos los procesos creativos de la empresa. Me desempeñé durante muchos años como consultora, asesorando en los cambios importantes de los integrantes, incluyendo dos radicaciones en el exterior, una en Estados Unidos y otra en Italia, tengo dos sedes importantísimas en esas regiones que se están ampliando y estableciendo sus bases.
He aportado todo mi esfuerzo para cooperar con el Producto Bruto Interno y la Balanza Comercial de nuestro maravilloso país. Me capacité en muchas áreas, como en la implementación de las nuevas tecnologías para no quedar fuera del mercado ni de la sociedad. He actuado como mediadora de todos los conflictos internos que tuvimos que sortear, he acompañado el crecimiento de las distintas áreas, sus logros y fundamentalmente los fracasos de los integrantes de mi empresa, aporté mi experiencia de vida para convertirme en coach de todos aquellos que lo requerían. Adapté el patrimonio, los ingresos y egresos a todas las crisis económicas que nos han tocado vivir.
He sido la gran artífice del crecimiento patrimonial de la empresa, junto, claro está a mi socio. Hoy me encuentro aportando, a las generaciones nuevas, todo mi Know How. Y también, he hecho trabajos menores.
La sala permanecía muda e hipnotizada escuchando el relato de María, hasta que alguien rompió el encanto con un aplauso emotivo.
Al bajar del estrado, sus colegas iban felicitándola. Alejandro, el abogado, quedó tan sorprendido como intrigado y al pasar María a su lado, él le preguntó:
-Qué vida tan interesante pero no nos has dicho cuál es esa empresa y cuál es tu profesión.
-Ah, bueno, es que mi profesión es la peor paga del mundo y la más desvalorizada y humillada, es la más desacreditada, odiada y desprestigiada. Es una profesión silenciosa e invisible que nadie respeta.
-Pero, ¿Cuál es esa profesión?
-Ama de casa. 

jueves, 22 de marzo de 2012

Etapas de la vida

Envejecer no es malo, es un derecho que vamos adquiriendo a medida que crecemos.  Veo tanta obsesión por la belleza eterna, por la perfección humana, que llega a ser peligroso para la salud misma. Un claro ejemplo es Angelina Jolie, dicen que pesa cuarenta y cuatro kilos, pero mide 1,75mts., por favor es un cadáver caminando, si yo a penas robo el metro setenta y sólamente mi culo pesa 44 kilos.
Todas las etapas de la vida son magníficas, solo que de un tiempo a esta parte, en mi humilde opinión, se ha sobrevaluado la juventud, si bien es hermosa, no es la mas importante o la única en importancia a lo largo de toda la vida, acaso no nos acordamos cuando éramos adolescentes, todos esos conflictos por los que pasamos, las dudas, miles de preguntas y cuando entramos a la madurez, llegando a los veinticinco años toda la incertidumbre que aun llevábamos con nosotros, si habías terminado una carrera universitaria, eras el mismo pichón asustado que al salir del secundario, algunos sin experiencia laboral y entrando por primera vez a una entrevista de trabajo, si ya habías trabajado desde el fin de la secundaria, te creías invencible, pero solo eras el pinche que llevaba papeles de un lado a otro de una empresa. Y si no tenías aun una carrera, mas incertidumbre había en nuestras vidas, porque se nos decía que estábamos llegando tarde. ¿A dónde? es mi pregunta. En mi época, y no soy tan mayor, tenías que llegar a "ser alguien" a los treinta, hoy veo que a los adolescentes se les acortó ese lapso de tiempo, hoy deben ser "ese alguien" a los veinticuatro años, se comparan todo el tiempo con la vida de un futbolista, que a esa edad ya están hechos económicamente, entonces me respondo a la pregunta del ser alguien, solo pasa por tener dinero. No estaba contemplado el sentirse orgulloso de uno mismo, de sus logros, por pequeños que sean, no estaba contemplado el vivir de lo que a uno le guste, seas jugador de fútbol o bibliotecario, seas poeta o científico. Con los años, precisamente con la experiencia de ir viviendo, aprendí que no todo lo que me muestran es verdad, no creo en la felicidad las veinticuatro horas del día y no creo que una persona por el solo hecho de tener su cuenta bancaria con muchos ceros, tenga asegurada la eterna felicidad, quizá, ni siquiera sepa ser feliz. Aprendí también, con los años y el aplomo de la madurez, que si uno hace lo que realmente le gusta puede ser brillante, que la inteligencia de una persona no se mide por el IQ, se mide por hacer lo que amamos y disfrutarlo. Ejemplos de esto hay miles, seguramente si pondríamos a Messi a trabajar de productor de seguros sería el peor de todos, él ama lo que hace, su amor por la pelota es fantástico y por eso es el número uno, okey su cabeza solo tiene que estar centrada en el fútbol, no debe saber ni cuando se le vence la luz, ni cuanto sale un boleto de colectivo, pero eso no tiene nada que ver, es como si le echáramos la culpa de que es rico, no seremos un poco envidiosos, no será que no perdonamos el éxito ajeno. Otro deportista que me genera admiración y que descubrí hace apenas unos meses en un reportaje de Pura Química, es el boxeador Sergio Martínez, apodado "Maravilla", su historia es lo que me genera admiración, su entrenamiento, su disciplina, su trabajo, su esfuerzo por lograr "ser alguien", y justamente él siempre aclara que comenzó tarde, lo hizo a los veinte años y se convirtió en  profesional a los veintitres, hoy tiene treinta y siete y sigue peleando y buscando su objetivo, de ahí no se aleja. Pero para llegar hasta donde hoy está, tuvo que transitar un camino lleno de piedras y desazón, y hoy logra su reconocimiento. Dos ejemplos bien claros de "llegar a ser alguien" en diferentes etapas de la vida. Vivimos tan acelerados y tan acomplejados por la juventud eterna, como si la vida se nos terminaría en la primer arruga. Hoy en día, parece ser que belleza y juventud están ligados al éxito. Los íconos de belleza como Jolie,  Loren, Madonna a que precio la pagan, pesar 44 kilos, eliminaron de su alimentación carne, bebidas, dulces, no toman sol, no se acuestan mas de las 21hs, para descansar correctamente, no beben alcohol, no comen una caloría mas de lo permitido, toman proteinas, se someten a cirugías peligrosas, de verdad estaríamos dispuestas a renunciar a una pizza, unos buenos mates con factura de vez en cuando para consolar a una amiga en problemas. Yo tengo algún kilo por acá, y otra arruga por allá, unos lunares peligrosos por haber sido una irresponsable tomando sol, arrastro algunas lesiones, pero no me arrepiento de nada porque todo lo he vivido con intensidad, dormí bajo miles de cielos soleados y bailé todo lo que he podido, comí los dulces que se me antojaron en compañía de las mejores amigas, y como dice en una charla TED la escritora Isabel Allende, sobre la pasión y la belleza, si me darían a elegir claro que me gustaría tener la belleza de Sofía Loren, pero preferiría tener el corazón de mujeres valientes como Wangari Maathai o Jenny Mapendo, que enfrentan su destino con pasión.

viernes, 17 de febrero de 2012

Un texto cualquiera

Resulta que revisando una carpeta de facultad, mas exactamente DERECHO LABORAL, del año 2001, encontré una hoja de mi puño y letra con el siguiente texto. Yo no lo escribí, estoy segura, porque es brillante, lo habré copiado de algún lado, pero como me gusta mucho, lo voy a compartir en mi blog.
   "Están los que usan siempre la misma ropa, están los que llevan amuletos, los que hacen promesas, los que imploran mirando al cielo, los que creen en supersticiones, y están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas, los que siguen jugando cuando todo parece perdido como si cada vez fuera la última, convencidos de que la vida misma es un desafio.
    Sufren, pero no se quejan, porque saben que el dolor pasa, el sudor se seca, el cansancio termina. Pero hay algo que nunca desaparecerá, la satisfacción de haberlo logrado.
    En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos, en sus venas corre la misma sangre, lo que los hace diferente es su espíritu, la determinación de alcanzar la cima. Una cima a la que no se llega superando a los demás, sino superándose a uno mismo."

lunes, 12 de diciembre de 2011

Manuales de instrucciones

Los tediosos manuales de instrucciones o, de uso o, del usuario o como mas les guste llamarlos, han sido un engorro desde tiempos inmemoriales. Complican más de lo que aclaran. Tienen un montón de hojas con explicaciones sin sentido y no tienen las que realmente importan. Los hombres se rien de nosotras porque no interpretamos un simple manual, "simple" será para ellos, porque los puñeteros manuales son escritos por hombres para hombres. Ellos se jactan de ser mas inteligentes que nosotras por descifrar un "simple manual de usuario". A ver, en lugar de editar un manual en trescientos mil idiomas, que sólamente vamos a leer uno de todos esos, porque no se ahorran las páginas de los otros idiomas que no necesitamos y editan un manual para hombres y una versión acotada para mujeres, escrita por mujeres, que sí, va a tener las dos instrucciones de funciones importantes que necesitamos saber: encender y apagar.
En el caso de los teléfonos celulares, hay algunas funciones mas, que son importantísimas: radio, música y alarma, pero el resto chicos, de verdad, no nos interesan.
Lo primero que te dice el manual, después de agradecerte que hayas elegido el producto, es que leas el manual completo antes de usar el aparato. Tiene ciento veinte páginas el manualcito, como quieren que me acuerde de las funciones si no prendo el teléfono y voy haciendo los pasos según el manual. ¿Alguien cree que voy a leer todo el manual y después me voy a acordar como programar la alarma con la radio. 
Funciones innecesarias con explicaciones innecesarias: Función Layar, ehhhhhhh ehhhhhhhh????? ..."permite buscar ubicaciones para obtener mapas o información local en tiempo real con la cámara del dispositivo..."
Este otro ítem del manual me encantó: SOCIAL HUB, una especie de correo y mensaje, supongamos que me parece super importante para mi vida cotidiana, leo las instrucciones de uso, ya que es la primera vez que voy a utilizarlo -para que vean que estoy abierta al avance de la tecnología como forma de simplificarnos la vida- y me encuentro con las siguientes instrucciones: 1_ En la pantalla de inicio, abra la lista de aplicaciones y seleccione SOCIAL HUB (clarísimo, tengo que abrir el programa, sino como voy a usarlo, no?). 2_ Vea y use los contenidos ofrecidos por SOCIAL HUB. Fin de las instrucciones para usar este super programa o aplicación SOCIAL HUB. Eso mas que una instrucción para usar el Fucking Social Hub, es una verdadera hijaputez, no me jodan no es una instrucción clara y concisa.
Y así podemos seguir con todas las instrucciones del manual del celular, del aire acondicionado, de la plancha, del home y de cualquier aparatito que uno compre. 
Yo insisto que es muy importante que los manuales de uso vengan diferenciados y escritos cada uno por su género.
 De esta manera, nos ahorramos un problema con nuestra pareja, usamos los adminículos a gusto de cada usuario y no programamos cosas inútiles en el aparato en cuestión, que después no sabemos para que sirven.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Os odio a todos!!!

Os odio a todos, solía decir mi amigo Carlos Larrosa, "Chupito", así le pusimos los que lo queríamos, por su manera en que lo pronunciaba. Un filósofo de la vida, de esos que se aprenden mas que en una sesión de terapia. Y yo, como él, odio a todos aquellos que complican y aturden nuestras vidas. Cómo el médico que te da una receta y no te sirve en la farmacia, siempre falta algo, o se olvida de poner "tratamiento prolongado", o no aclara el componente que lleva el medicamento, o se equivoca en la droga que lleva. Te atienden en diez minutos, un turno que esperaste dos o mas semanas, siempre está demorado y nunca te aclara lo que tenés. Ellos, los médicos, son los que te arruinan al salir de un quirófano, arreglan la situación diciendo que te pescaste una "bacteria intrahospitalaria". Seguramente haya buenos profesionales, pero les aseguro, que esos son las excepciones a la regla.
Odio al empleado de banco, ese que te saluda con una amabilidad mas que fingida, el típico empleado que va por el banco con los mismos papeles de un box a otro, queriendo figurar que consulta, con otro inoperante como él, algo de trabajo, cuando en realidad están haciendo los cambios del Gran DT. 
Odio a la tonta de la recepción, de cualquier entidad privada, que te toma los datos personales para luego derivarte con algún otro empleado, que después de aguantar en la sala de espera mas de cuarenta minutos,  te terminen diciendo que no es un tema que ellos puedan resolver. Antes la inoperancia, era propiedad exclusiva de los empleados públicos, pero hoy mas que nunca se contagió al sector privado. Ese sí, es un virus con nombre y apellido.
Odio a los que se me pegan al culo en la fila del supermercado con un enorme carrito de compra, impidiendo que pase el resto de la gente  si estamos en el medio del pasillo. Yo dejo un espacio con el que tengo adelante para no piquetear el corredor, pero nunca falta un vivillo que se quiere colar diciendo: Ahhhh, no sabía que estabas en la fila, y yo les contesto: No, tranquilo estoy esperando el colectivo.

Hay otro virus interesante, que se denomina intolerancia, sin cura aparente, que se propaga con los meses, llegando a su punto mas crítico, los primeros días de diciembre. Ese mes, al que también odio, por caluroso, fastidioso, pegajoso y porque hace que, esta sociedad contaminada saque las miserias humanas, escondidas durante el año. La gente que lo padece, roza el límite con la locura. Por supuesto, que no soy yo, porque la padezco todo el año.










jueves, 27 de octubre de 2011

A tí!

Hoy he decidido poner punto final a nuestra relación, la que hemos mantenido por veinte años.
He intentado alejarme una y mil veces, sabiendo que era difícil hacerlo. Todos me decían que cuando un ser así llega a la propia vida es casi imposible olvidarlo; podrás desaparecer por un tiempo, pero al final vuelves a mi.
Quise hacerme indiferente, ignorar el daño causado. Has llegado a mi vida de manera temprana y dejaste huella en mi cuerpo, imposible de olvidar.
Contigo lo probé todo, cada vez que vuelves haces que envejezca de a lustros, sí para olvidarme que existes intenté bailar, correr, adelgazar y aun así sigues en mi mente y en mi piel.
Nuestra relación no puede continuar, vas y volvés a tu antojo, caprichosamente. Desaparecés por un tiempo, pero una mañana al terminar de ducharme, te vuelvo a ver en el espejo, reflejando mi angustia, mi dolor, mi decepción.
Llevas torturándome desde mi adolescencia, eres cruel, no me dejás alternativa, debo tomar una decisión, ya lo he intentado todo y no quisiste entrar en razones, te lo he pedido de mil maneras diferentes, te dejo todo lo que me pertenece, parto en busca de una solución, soy yo la que te abandona.
Intenta vivir sin mi, no me detengas, me voy de viaje en busca de un aliado que pueda hacerte frente y combatirte.
Hoy me despido, te dejo en soledad, espero que entiendas, comprendas y razones el daño que me has causado, sin mí no tiene sentido tu existencia ¡Acéptalo! Ojalá nunca volvamos a vernos, adiós despreciable celulitis.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Malditas Mochilas

Yo no creo que me esté volviendo mas vieja, yo creo que me estoy volviendo mas crítica, mas observadora de la realidad, de lo cotidiano. Además, quien dijo que hay que ser viejo para volverse resongón, hay jóvenes protestando por todo y hay viejos divinos que siguen regalándonos su sonrisa día a día.
Estoy en contra de las malditas mochilas. Cada mañana es una verdadera aventura interespacial viajar en el transporte público argentino, o al menos el de Buenos Aires, con choferes de colectivos alterados y mala onda por los cuatro imbéciles que siempre están dispuestos a joderte el día o simplemente por ellos mismo. Bastante difícil es conseguir viajar en un colectivo, bus, bondi o como quieran llamarlo, que esté vacío o que tenga al menos espacio para poder subir, y como nunca faltan los idiotas que se quedan adelante, todos apiñados, pegados al caño que sostiene la máquina expendedora de boletos, a la que se agregó un nuevo integrante a esta maravillosa familia, la maquinita para tarjeta, que algunos la tienen adelante y otros junto a la de monedas. Yo creo que todos quieren estar en "Bailando por un sueño", sino que sentido tendría quedarse agarrados al caño de la máquina, tambaleándose de un lado al otro sin dejar pasar a nadie. Y por si fuera poco a éstos particulares y bonitos individuos se les agrega los "peques con sus mochilas satelitales", de volúmenes XXL. Yo pienso que llevan la "fucking" biblioteca nacional entera; cuando los veo me pregunto si usarán ese material todos los santos días, para que tantos elementos si bajan todo de internet. Se plantan como un Puma, a punto de ser tacleado por uno de los All Black, tienen los sentidos bloqueados ante la palabra PERMISO, no te escuchan o en realidad se hacen los que no te escuchan porque son tan imbéciles que creen hacerse los rebeldes de la sociedad, es como si te dijeran: _Viste que malo que soy, no te dejo pasar porque soy un jóven rebelde. A lo que yo les contestaría: _Vos no me dejás pasar porque la playstation te comió las pocas neuronas que trajiste de fábrica, y además para tu nulo conocimiento las células cerebrales no se reproducen, Subnormal!!!!! (diria un amigo valenciano).